El mercado no castiga al innovador que se atreve a romper un paradigma; castiga al que pretende hacerlo con un MODELO ESTEREOTIPADO.

La intención debe respaldarse con sustancia. Toda intención cimentada en estructuras copiadas o de moda (que hoy abundan) colapsa ante el más básico de los due diligence, ni qué decir ante uno ortodoxo. En el mundo del capital institucional, la escasez no es de oportunidades; es una abundancia de pobreza en el modelo de negocio. La innovación real requiere diseño técnico, viabilidad ejecutable y la capacidad de resistir el análisis más férreo y riguroso. No es falta de oportunidad, es POBREZA DE MODELO.

Germán Ochoa

3/11/20261 min read