El modelo de pensamiento SIEMPRE debe encauzar y NUNCA desestimar el impulso. El impulso es el ORIGEN de la oportunidad; el modelo es el GARANTE del resultado.

El capital incrementa su posibilidad de RETORNO cuando la energía reactiva tiene cabida en un modelo de negocio institucional, resiliente y disciplinado. Si el impulso rompe el modelo el negocio estará a la deriva; si el modelo encauza el impulso, el activo evoluciona y rinde. El impulso sin estructura genera incertidumbre; la estructura sin impulso nos convierte en un commodity.

Germán Ochoa

5/13/20261 min read